¡Mamá, yo también voy a Galicia!
Galicia es la continuación a nuestro viaje a Oporto (¡Mamá, yo también voy a Oporto!), por cercanía y porque, al viajar en coche desde el sur, Oporto nos sirvió de escala.
Cada panorámica de Galicia parece sacada de una pintura, sus acantilados infinitos, sus playas de fuerte oleaje, sus verdes viñedos, sus frondosos bosques... no es suficiente una sola escapada para disfrutarla a fondo. Ofrece muchas maneras de descubrirla, turismo cultural, de aventura o naturaleza, deportivo, por supuesto el gastronómico e incluso turismo religioso. Nosotros en nuestro viaje de 4 días nos decantamos por hacer turismo cultural y gastronómico haciendo una ruta por Pontevedra y A Coruña. ¡Pasa que te lo contamos!
Descubre otros destinos de ¡Mamá, yo también voy! aquí

01
Programa Día 1
- Bodega en Vigo
- Pontevedra Ciudad
- Combarro
02
Programa Día 2
- Rías Baixas
- O´grove
- Isla de la Toja
03
Programa Día 3
- Cambados
- Santiago de Compostela
04
Programa Día 4
- Estaca de Bares
- O barquirio
- Viveiro
- Fuciño do Porco (día de partida)
Día 1

Empezamos nuestra ruta por Galicia en Vigo, haciendo una primea parada en las Bodegas Pazo de Lusco para conocer de primera mano la producción del vino Albariño. No solo hicimos una ruta por los viñedos y degustamos algunos de sus vinos, si no que también nuestro guía, a petición insistente de los niños, nos enseñó el interior del antiguo Pazo, propiedad de la firma bodeguera, y aunque a día de hoy abandonado a su suerte, se entiende la posición estratégica que eligieron sus constructores, dejando ver desde sus ventanas unas vistas muy bonitas de la campiña, haciéndote una idea clara de la vida que llevaron sus propietarios en su momento de esplendor.





Continuamos hacia Pontevedra, donde dimos un largo paseo por la parte más histórica para visitar:
- El Santuario de la Virgen Peregrina (Iglesia con planta de Concha)
- Plaza de la Herrería y el Convento de San Francisco
- Plaza de la Leña (la más bonita de Pontevedra)
- Plaza de la Pedrería y el Museo del Vino
- Basílica de Santa María la Mayor
- Ruinas del Convento de Santo Domingo
- La Casa de Valle Inclán.



La tarde de este primer día en Galicia es para conocer la preciosa localidad de Combarro. Es un IMPRESCINDIBLE en tu ruta por Galicia. Es cierto que es una zona muy saturada de turismo en verano, por lo que lo ideal es visitarla en otras épocas del año.
Lo mejor para conocer Combarro es dejarse llevar sin rumbo por sus pequeñas y encantadoras calles peatonales. Lo más destacado los hórreos en muy buen estado de conservación a orillas del mar que seguro querrás fotografiar.
Finalizamos el día en O´grove donde habíamos reservado un apartamento, y donde amaneceremos al día siguiente para una ruta por las Rías Baixas.
Día 2
Rías Baixas

Lo primero que hacemos en esta soleada y calurosa mañana de Agosto es un crucerito por la Ría de Arousa en O´grove para conocer los criaderos de mejillones. Una vez más tiro de reserva hecha a través de Getyourguide.
Durante este crucero de hora y media aproximadamente por la ría podrás degustar los mejillones maridados con el vino blanco de la región.
¿Lo más divertido para los niños? Dar mejillones a las gaviotas en plena travesía.

Tras el agradable crucerito nos dedicamos a recorrer O´grove y paramos a almorzar en un sitio muy recomendado llamado El Balcón de FLoerano, para probar las famosas Zamburiñas gallegas.

La tarde fue para acercarnos a la Isla de la Toja, son solo 6 minutos en coche desde O´grove. Esta parte también les encantó a los niños porque tras visitar la famosa Capilla con su fachada repleta de conchas y el balneario, nos adentramos en el bosque en busca de la aldea de los Grobits, un original y pequeño parque infantil que recrea la aldea de los Hobbits.


Finalizamos la tarde paseando por la playa del Farruco en O´grove y volvemos al apartamento reservado para dos noches.
¡Advertencia!: Elegimos un apartamento con unas impresionantes vistas de la Ría de Arosa, pero no mereció la pena, porque al ser una calurosa noche y al no tener a/a ni ventilador decidimos abrir las ventanas, y se nos llenó el dormitorio de mosquitos, que por lo visto son habituales en la ría, imposible dormir. Por lo que recomendamos no coger alojamiento en esta zona.

Día 3
Parte de la mañana es para conocer Cambados, otra pequeña pero encantadora localidad. Como el destino del día era Santiago decidimos dar un paseo en el tren turístico (esto encanta a los niños) para ganar un poco de tiempo sin dejar de ver este pueblo que es muy recomendado. Destacar el Pazo de Ulloa, la Iglesia de San Benito y las ruinas.

Llegamos a nuestro destino de este tercer día. Santiago de Compostela. Santiago es tan monumental y guarda tanta historia entre sus calles, que nuestra recomendación es que reserves un freetour por la ciudad. Yo suelo reservar con Citivatis. Pero si a los niños nos les gusta mucho la historia o no son de estar quietos escuchando, esta es una opción un poco larga para ellos, ya que el tour dura dos horas.
Desde la monumental Catedral de Santiago, llena de peregrinos terminando sus caminos, a la Plaza de la Platería, pasando por edificios de bonitas fachadas hasta llegar a la Universidad. Muchos de estos solemnes edificios cuentan alguna leyenda (esto si gusta más a los peques).
¡Advertencia!: Nuevamente el alojamiento. En este caso reservado con Airbnb. Santiago está pensada para alojar al peregrino, por lo que los apartamentos turísticos no son aptos para ir en familia con niños, pequeños, poco amueblados, muy muy básicos. Escoge bien y déjate guiar por los comentarios de la plataforma con la que vayas a realizar tu reserva.




Día 4
Me gusta definir este dia como "Al norte del norte" Dejamos Santiago para dirigirnos al punto más septentrional de la Península Ibérica, Estaca de Bares. Este día fue espectacular para los niños que ya hartos de tanto monumento y callejear, pudieron disfrutar de naturaleza pura. Acantilados inmensos resistiendo las embestidas de un mar azul profundo que no te cansarás de contemplar. Mirar al infinito en un entorno así, hace que lo mas grande se vuelva pequeñito. Es una recomendación 100% visitar este lugar.



Tras recargar energía y desintoxicarnos de contaminación nos dirigimos a la pequeñísima localidad junto a Estaca de Bares, conocida como O Barquirio, es un pintoresco lugar con acento marinero. Almorzamos en el único restaurante que hay en la zona regentado por una familia autóctona del pueblo. Nos hizo mucha gracia que la señora que lo regenta les dijo a los niños cuando preguntaron si se podían bañar en la playa : "los andaluces no soportan este agua tan fría, no están acostumbrados, a menos que vengáis de Cádiz, allí también tienen el agua del mar muy fría, puro Atlántico" ¡Justo! y pedazo de baño que se pegaron.
El alojamiento de esta nuestra última noche en Galicia de este viaje sí fue todo un acierto. Dormir en un auténtico Pazo Galleo en la localidad de Viveiro. La reserva la hicimos directamente en su web oficial que nos hacía mejor precio (Pazo da Trave) A pesar de los años que tiene ya el edificio, por dentro está renovado, es cómodo y su personal encantador y super amable.



Terminamos nuestra ruta por Galicia en la provincia de Lugo, lo poquito que vamos a conocer de esta provincia es el pueblo de Viveiro por el que damos una vuelta por la mañana y antes de emprender la marcha, nos acercamos a O vicedo para hacer la ruta de Fuciño do Porco, un sendero de una hora aproximadamente caminado que culmina en una pasarela de madera desde donde tenddrás otras impresionantes panorámicas.















