¡Mamá, yo también voy!

¡Mamá, yo también voy a Viena!

Viena, la ciudad natal de los grandes compositores de la historia como Mozart, Beethoven o Strauss, es como una nota musical, sencilla, discreta y elegante. Todo su centro histórico es como pasear por un pentagrama, repleto de clásicos edificios que evocan a la época de estos grandes artistas. Y aunque no lo parezca, ofrece muchas visitas y actividades que encantarán a los niños, desde un día en el Prater (parque de atracciones) hasta un baño en el Danubio, pasando por los palacios de Sisí Emperatriz. ¡Descubréla con nosotros!

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Antes de empezar con el programa, comentaros que tengo un hermano que vive en Viena, y aunque llevaba un programa de viaje con las cosas más interesantes que ver y que hacer con los niños, el plan era estar tiempo en familia. Aún así descubrimos Viena de la mano del mejor guía.

Para alojarnos reservamos  un apartamento con Airbnb en el distrito 21. El centro de Viena es bastante caro para alojarse cuando vas en familia, pero todo está muy bien comunicado vía metro, tranvía o bus urbano, por lo que buscar algo más alejado del centro merece la pena, ya que con el transporte público en pocos minutos estarás en él. Consulta la opción de sacar la ViennaPass que además contempla la entrada a varias atracciones y monumentos.

Programa de Viaje 5 días en Viena

Día 1

  • Stephansplatz
  • Stephansdom (Catedral)
  • Calle Graben
  • Palacio Hofburg
  • Ópera

Día 2

  • Ringstrasse
  • Biblioteca Nacional
  • Museos de Historia Natural y de Arte
  • Parlamento
  • Rathaus (Ayuntamiento)
  • Universidad de Viena
  •  Prater (recinto de atracciones)

Día 3

  • Palacio Schöbrunn
  • Zoo
  • Danubio

Día 4

  • Barrio Landstrasse
  • Palacio Belvedere
  • Stadtpark
  • Hundertwasserhaus
  • Karlsplatz
  • KarlsKirche
  • Naschmarkt

Día 5

  • Salzsburgo

Día 1

Stephandom

Catedral de San Esteban (Stephansdom)

El primer día de nuestra estancia en Viena, se resume solo  a la tarde porque nuestro vuelo directo desde Sevilla con Ryanair llegó al mediodía, por lo que tras almorzar  nos dispusimos a dar una vuelta por el centro histórico, (que se encuentra en el distrito 1), concretamente a Stephansplatz y la Caterdral de San Esteban (Stephansdom). Es el templo más alto de Austria con 136 metros de altura, esta altura se la da la torre sur, que además es visitable, tan solo tienes que subir 343 escalones de nada! para obtener unas vistas inmensas y preciosas de la ciudad de Viena.

Nuestro paseo continua por la calle Graben donde se encuentra un monumento que conmemora el fin de la epidemia de la Gran Peste, conocida como Columna de la Peste (Wiener Pestsäule). Esta calle es también muy popular por tener tiendas de lujo. A los niños, no sé, pero a ti te encantará dar un paseo y contemplar los escaparates.

 

 

 

Calle Gabren y columna de la Peste

Interior de la Catedral

Palacio Hofbrug

Seguimos nuestro paseo hacia el Palacio Hofburg, la residencia de los Habsburgo, te sonará más si te hablo de Sisí Emperatriz. Nos encontramos ante su residencia junto al emperador Francisco I. Aunque es muy recomendable visitar su interior para empaparte de la historia de los Austria, nosotros desistimos en esta ocasión, porque ya habíamos reservado para visitar la residencia de verano (Palacio Schöbrunn) y en Viena todo es bastante caro como para entrar con niños en todos sus monumentos. Pero no quiero  desanimarte porque yo lo dejo pendiente para un futuro viaje a Viena. El edificio alberga también La Escuela de Equitación de Viena y la Biblioteca Nacional.

 

Nos acercamos luego al famoso Museo Albertina y a la Ópera. Nos colamos en el Hall de entrada y no nos faltaron ganas de quedarnos al concierto que se ofrecía esa noche. 

 

 

Ópera

Palacio Hofbrug

Día 2

Biblioteca Nacional

En nuestro segundo día, volvemos a Ringstrasse, que es la avenida circular que rodea el centro histórico de Viena y donde se encuentran muchos de los edificios más emblemáticos, algunos de ellos ya los visitamos por la tarde el día anterior.

En este caso empezamos en la Biblioteca Nacional, en Josefsplatz, no se necesita mucho tiempo para visitarla y la entrada para la sala principal son solo 7 euros (niños y estudiantes por debajo de 19 años tienen entrada gratuita). Posee una sala espectacular, por sus columnas, sus frescos en las paredes y por todo el decorado barroco que la envuelve. ¡Invita a quedarse leyendo un rato!.

Parlamento

Continuamos nuestra caminata hacia los museos de Historia del Arte y Museo de Historia Natural, no los visitamos por dentro pero solo por el  hecho de estar en esa plaza rodeada de esos dos imponentes edificios merece la pena acercarse. 

En nuestro caminar hacia las siguientes visitas, Parlamento y Rathaus (Ayuntamiento) atravesamos un pequeño pero precioso parque, Volksgarten ¿Cómo pueden estar así de bonitas las flores en pleno agosto?

Continuamos hasta la Universidad de Viena (a ver si alguno se le antoja venir aqui a estudiar). Y sin tenerla en el programa nos topamos con la Iglesia Votiva (Votivkirche), como todo en Viena, espectacular.

 

Volksgarten

Rathaus (Ayuntamiento)

Votivkirche

La mañana se ha convertido en una gran caminata, muy monumental en el sentido literal de la palabra, eso sí, pero agotadora. Siempre puedes hacer algún trayecto en tranvía si los niños están muy cansados, pero Viena es tan bonito que merece la pena caminar. Tras reponer fuerzas con el almuerzo, ahora sí, cogemos metro y nos vamos a pasar la tarde al Prater. El Prater es un pequeño parque de atracciones para todas las edades, también tiene zonas tranquilas de descanso y de paseo. La entrada al parque es gratuita, porque es un parque público, pero sí tendrás que pagar por las atracciones a las que decidáis subir, cada una tiene su precio pero son bastante asequibles. ¡Este plan les va a encantar y en cuanto se lo digas se olvidan del cansancio de la caminata!

Día 3

Este viaje lo realizamos en la tercera semana de Agosto de 2023, y una ola de calor invade Europa, y a Viena ha llegado, ¡vaya que sí ha llegado! Creemos que en estos países el calor de su verano es como una primavera de las nuestras (te hablo del sur, claro) pero no, creo que no he pasado más calor en toda mi vida y soy de Jerez, y lo peor es que no están preparados para este sofocante calor, no hay aire acondicionado en casi ningún sitio y en los apartamentos de alquiler ni siquiera ventilador. Pero estamos aquí y hay que aprovechar el día.. Hoy visitamos el palacio de verano de los Habsburgo. El Schöbrunn y sus impresionantes jardines. Está como a unos 20 minutos en metro del centro de Viena, tiene su propia parada. 

El palacio de estilo barroco y con un interior decorado muy rococó, es una visita indispensable.

El gran edificio de más de 1.400 dependencias está rodeado de unos cuidados y coloridos jardines que te llevan después de un gran paseo a la fuente de Neptuno y a la Glorieta, desde donde tendrás unas impresionantes vistas del palacio.

Tras visitar esta maravillosa joya de la arquitectura europea, teníamos en el plan de viaje ir al Zoo de Schönbrunn, pero como os comentaba antes hacía tanto calor que cambiamos estos planes sobre la marcha por un baño en el Danubio. El Danubio tiene una zona donde se ha recreado una playa artificial, con zonas donde comer, parque infantil para los más pequeñitos y zona apta para el baño. También dispone de un pequeño muelle donde puedes alquilar un hidropedal para dar un paseo por el río y de paso un chapuzón. Para acceder a este recinto hay que pagar una entrada, 12 euros por persona, válida para todo el día, y que ayudan al mantenimiento de la zona. Una amplia y limpia zona de césped te invita a tumbarte a la sombrita para reponer fuerzas. Es la zona de Alte Donau, que también tiene su propia parada de metro. Como ves es super cómodo moverse por Viena.

Día 4

Hoy volvemos a dedicar la mañana a hacer un poco de turismo cultural, en busca de otros de los grandes palacios de los que presume Viena. El palacio Belvedere, situado en el barrio de Landstrasse, en el distrito 3. Antiguamente (muy antiguamente) este barrio estaba situado fuera de las murallas de Viena, siendo una zona rural, pero hoy en día está muy bien comunicado por metro y tranvía por lo que llegar es muy fácil. El palacio de estilo barroco, como casi todo en Viena, se compone de sus edificios, el Alto Belvedere y el Bajo Belvedere, separado ¡cómo no! por un precioso jardín. Ambos palacios son hoy museos que cuentan 800 años de la historia de Viena.

Belvedere Alto y Bajo

Continuamos paseando por Landastrasse hasta llegar a Stadtspark (Parque de la ciudad), dedicado a la música, donde destaca la escultura dorada del compositor Johan Strauss. Este parque es un pulmón de la ciudad y muchos vieneses vienen aquí a pasear, hacer deporte o tumbarse al sol/sombra. Tras atravesar el parque, nos dirigimos  a Hundertwasserhaus, un peculiar edificio de colores, a mi entender es un reclamo de como deberían vivir en consonancia civilización y naturaleza, os sorprenderá ver como salen árboles de la fachada.

En este punto volvemos a coger el tranvía para dirigirnos nuevamente al distrito 1 a visitar lo que nos quedó pendiente.  El Naschmarkt y la Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche)

Dia 5

Este último día de nuestra estancia lo dedicamos a visitar Salzsburgo, ciudad natal de Mozart, escenario de la famosa película Sonrisas y Lágrimas y lo más importante, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Salzsburgo se encuentra a unos 300 km de Viena por lo que en esta ocasión para aprovechar bien el tiempo alquilamos coche con Europcar.com

A las afueras de la ciudad encuentras aparcamientos disponibles, por lo que lo más cómodo es dejar el coche allí y descubrir la ciudad caminando.

 

Nada más bajar del coche y caminar un poco, ves un paisaje de cuento, el río Salzach que divide la ciudad en dos, con sus bonitas fachadas a los dos lados, las zonas ajardinadas a orillas del río, los campanarios... todo parece dibujado.

Vistas de Salzsburgo desde la fortaleza.

Salzsburgo tiene mucho que ver, pero nosotros solo estaremos este día, así que nos vamos a centrar  en lo más destacado. Empezamos la jornada visitando la Fortaleza Hohensalzburg. La subida la hacemos en funicular para salvar la pendiente y la bajada caminando para no perder detalle.  La fortaleza nos sorprende porque es como una pequeña población. Visitar las estancias de caracter medieval y contemplar las preciosas vistas que nos ofrece de la ciudad los miradores del castillo nos lleva buena parte de la mañana.

Continuamos conociendo Salzsburgo dirigiéndonos al centro histórico, para pasear por la calle Getreidegasse, de las más bonitas de la ciudad y donde se encuentra la casa natal de Mozart. La casa donde Mozart nació y vivió hasta los 17 años, se puede visitar, pero previamente no nos la habían recomendado, pues no merece la pena el precio de la entrada para ver una especie de museo lleno de vitrinas con objetos expuestos, es decir, no se recrea la casa tal cual la conoció el compositor.

Fortaleza Hohensalzburg

Calle Getreidegasse

Casa natal de Mozart

Continuamos nuestro callejear, y pasamos por la plaza Katielplatz, donde nos encontramos con un ajedrez gigante. Visitamos también la Catedral en Residenplatz. Y dos de los escenarios más emblemáticos en la película Sonrisas y Lágrimas el Palacio de Maribell y sus hermosos jardines y el cementerio de San Pedro.

Katielplatz

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