¡Mamá, yo también voy a La Alsacia y a La Selva Negra!
Entre todos los destinos en la lista de pendientes, este era además un destino soñado y más ¡en plena Navidad!.
No sabes si son pueblos de cuento o si los cuentos se han hecho pueblos, porque aunque todo sea real, con vida real, con habitantes reales, muchas veces piensas que son decorados de lo bonito y cuidado que está todo, y en estas fechas tan especiales, la guinda del pastel es el decorado de Navidad que rebosa por todos lados.
Te dejo en este blog, reseñas de vuelos, alojamientos, rutas y coche de alquiler. ¡Pasa y enamórate con nosotros de este destino!

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Programa de Viaje
Aunque nuestro viaje haya sido de 10 días, puedes adaptar este programa a los días que estimes, porque las distancias entre La Alsacia y la Selva Negra son muy cortas, aunque tengas que cruzar la frontera francogermana varias veces.
Días 1 y 2: Friburgo de Brisgovia
Alojamiento: Aparthotel Adagio Access Freiburg para los primeros 4 días.

Día 3: Alsacia

Día 4: Lago Titisee y Todnau

Día 5: Triberg
Alojamiento Casa Mia (en Gegenbach) paral los dias 5, 6 y 7

Día 6: Gegenbach y
Schiltach

Día 7: Baden-Baden


Días 8,9 y 10: Estrasburgo
Alojamiento 3 Rue Hatt Strasbourg para los días 8,9 y 10
Antes de empezar comentar que todos los alojamientos que te he indicado en el programa, los reservamos a través de Booking.com. Todos ellos han sido un acierto, tanto por ubicación, como por comodidad, equipamiento y limpieza.
El vuelo fue directo Sevilla - Karlsruhe/Baden-Baden con Ryanair, un aeropuerto muy pequeñito y muy cómodo, donde cogimos coche de alquiler para estos 10 días con la empresa Sixt , pero también a través de Booking, a tener en cuenta que si vas a sacar el coche de Alemania y cruzar la frontera como en nuestro caso, tienes que pagar una tasa en la misma oficina de rent a car en el momento de recoger las llaves (en nuestro caso 44€).
Nuestro vuelo llegaba la noche del día anterior, por lo que no nos atrevimos a coger coche de alquiler y circular de noche por carreteras desconocidas sin saber el estado del tiempo en el momento de reservar, por lo que optamos por pasar la noche (del día 0) en el Hotel de la cadena B&B justo a la salida de la terminal del aeropuerto, muy funcional y muy recomendable si tu vuelo llega tarde o si sale muy temprano.
Dicho esto, entenderás que el día 1 de nuestro viaje amanezcamos ya en el destino.
DIAS 1 Y 2: FRIBURGO
Nuestro viaje comienza en la capital de la Selva Negra, en la preciosa ciudad de Friburgo de Brisgovia. Friburgo, es una ciudad bastante grande, pero nos centramos en su encantador y colorido centro histórico. Además cuenta con una de las Universidades más antiguas de Alemania, por lo que aún estando en vacaciones de Navidad, se respira una ambiente estudiantil alegre y divertido. Una hora aproximadamente nos separaba del aeropuerto de Baden Baden y no podíamos hacer checkin en Aparhotel Adagio hasta las 15.00 hrs; por lo que aparcamos en la proximidad, a unos 30 minutos andando del centro, pero muy bien comunicado con tranvía. Nuestra primera toma de contacto de Friburgo nos deja impresionados de bonito. Visitamos en esta primera ronda, la Munsterplatz, que aunque ya no tenía el mercadillo de Navidad, sí el mercado habitual de verduras y flores alrededor de la Catedral. Visitamos el interior de la Catedral, con un precioso Belén y nos aseguramos del horario para la Misa del Gallo del día siguiente. En la plaza además llama la atención un edificio de fachada roja, es el Historisches Kaufhaus (Salón Histórico de los Comerciantes), un edificio barroco Wentzingerhaus, que alberga el museo de historia de la ciudad y la Georgsbrunnen (Fuente de San Jorge) patrón de Friburgo. Seguimos callejeando y ahora sí descubrimos un gran mercadillo de Navidad en la Rathausplatz (Plaza del Ayuntamiento), donde aprovechamos para probar el famoso vino caliente y unas patatas con huevo en uno de los puestecitos.







Tras instalarnos en el apartamento, ya había caído la noche, y a pesar del frío no nos resistimos a salir nuevamente para ver Friburgo iluminado, tengo que decir que esto me ha decepcionado un poco, porque salvo por las luces de Navidad, y de algunos pequeños mercadillos instalados en algunas de las calles más céntricas, el resto está bastante a oscuras, poquísimo alumbrado público, por lo que no luce como debería.
Nuestro segundo día en Friburgo (24 dic) nos sorprende con una fina nevada, que aunque no termina de cuajar cuando toca suelo, ¡a nosotros ya nos vale!. Volvemos al centro, ya no hay mercadillos de Navidad (hay que tener en cuenta que el último día para verlos es el 23 de Diciembre). El tranvía nos deja muy cerca de la Puerta de los Suabos (Schwabentor) , tras contemplarla nos dedicamos a callejear, descubriendo así Konviktstrasse, la que dicen es la calle más bonita de Friburgo, aunque a mí, todas me parecen preciosas. En la Universitatpltaz, nos sorprende un ambiente muy festivo, grupos de amigos tomando cervezas o vino de la región disfrutando juntos las horas previas a la cena de Nochebuena. Y por supuesto, lo que llaman la Petit Venice, un antiguo y pintoresco barrio atravesado por canales. Volvemos a la Plaza del Ayuntamiento para visitar la Iglesia de San Martín, ya sin el mercadillo de Navidad nos parece aun más grande. Y nos topamos también con la Puerta de San Martín, casi idéntica a la de la zona norte, la de los Suabos. Casi colindando con el centro histórico, se encuentra el Schlossberg (Monte del Castillo) al que se puede subir con funicular y disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad, nosotros no llegamos a subir porque el día estaba muy nublado, con nubes muy bajas sobre el Monte, y desistimos por entender que no habría vistas ese día. Volvemos al apartamento para nuestra particular cena de Nochebuena, y volvemos a la Catedral para escuchar la Misa del Gallo, eso sí, en alemán, poco entendimos.
En @mamayotambienvoy puedes ver video resumen y más fotos de estos días en Friburgo.



Día 3: La Alsacia
25 de Diciembre. Una preciosa y muy fría mañana de Navidad nos despierta temprano para recorrer unos pueblos de ensueño, inspiradores de cuentos. De los pueblos que hemos seleccionado, hemos decidido ir primero al más lejano para que cuando caiga la noche, que aquí es bastante pronto, estemos ya lo más cerca posible de Friburgo, que es donde tenemos el alojamiento estos primeros días. La ruta elegida fue:
Ribeauvillé - Kaysersberg - Turckheim - Eguisheim - Colmar.
De Friburgo a Ribeauvillé apenas hay una hora en coche.
A pesar de que las advertencias eran de masificación en estos días, salvo en Colmar, el resto de pueblos lo hemos encontrado bastante tranquilos. Nuestra recomendación es pasear, callejear, tomar un chocolate caliente, degustar algunos quesos de la región, dejarse embriagar por ese ambiente navideño casi infantil que envuelve a estos pueblos. Todos, absolutamente todos son preciosos y en todos se respira un ambiente de pueblo vivo, con mucho turismo, puede ser, pero ves a la gente local acudiendo a la Misa de Navidad, comprando el pan, paseando entre los turistas... No te cansarás de callejear por estas pintorescas calles.




En Ribeauvillé, nos sorpendió la calma que envuelve al pueblo y a la ambilidad de sus vecinos, ¡hasta nos invitaron a participar de la Misa de este día tan especial!.
En Kaysersberg queríamos degustar las famosas galletas alsacianas, pero la preciosa tienda estaba cerrada, así que nos decantamos por otra de nuestras debilidades , los quesos, en una tiendecita de la calle principal.
En Turckheim, nos llamó la atención el gigante calendario de adviento, ya con todas sus ventanitas abiertas.
En Eguisheim todo el pueblo es un cuento, destaca el famoso palomar.
Y en Colmar, ya te quedas sin palabras, ¡Cómo son esas calles de casitas de colores atravesadas por los canales!.




- Hay que tener en cuenta, que salvo en Colmar, en el resto de pueblos todos los mercadillos de Navidad habían finalizado ya. Suelen estar hasta el dia 21 de Diciembre (consulta el calendario antes de tu viaje).
- En todos los pueblos hay parking gratuitos a las afueras. Solo tienes que buscarlos en google maps y darás con ellos facilmente.
Descubre el video resumen de ese día y más fotos en @mamayotambienvoy



Día 4: Lago Titisee y Todnau
El cuarto día lo dedicamos a un plan de naturaleza y actividades más divertidas para los niños. Nos dirigimos hacia el sur para conocer el Lago Titisee y la localidad de Todnau.
Según nos vamos acercando al lago y adentrándonos en la Selva Negra, vemos nieve a ambos lados de la carretera por lo que la noche ha debido ser fría por aquí. El lago Titisee es un atractivo turístico y la minúscula localidad que hay en una de sus orillas, lo sabe. Lo deja claro el precio del parking por dejar el coche (¡9 €!) independiente del tiempo que estés, y las múltiples tiendas de souviners, casi más tiendas que viviendas. Pero el lago merece la pena la visita, no está congelado pero entiendo que será un lugar ideal para patinar cuando entre el invierno de verdad. Rodeando el lago hay un senderito, que aun conservaba la nieve de la noche y que invita a pasear, totalmente accesible para todas las edades. Y las vistas que deja del lago son muy bonitas.
En Todanu, tenía prevista dos actividades para hacer juntos. La primera, unos trineos dirigidos por railes con los que desciendes una ladera, a la velocidad que decidas, pues tú eres el que manda sobre el trineo. Lo había visto en otros blogs y me pareció muy divertido. Te dejo enlace de Hasenhorn, es la empresa que lo gestiona. Pero no pudo ser, la nieve había empezado a convertirse en hielo y cerraron la atracción por precaución.

La otra actividad era atravesar el puente colgante que une dos montañas en Todnau y visitar la cascada. Cruzar el puente tiene un coste de 12 euros por persona. Si no tienes vértigo, (como yo, pero aún así lo atravesé, creo que con los ojos cerrados) el puente te deja unas vistas muy bonitas tanto de la localidad de Todnau como de la cascada. La vuelta la puedes hacer de nuevo por el puente, o haciendo un poco de senderismo bajando hasta la zona de impacto o pie de la cascada, eso sí, luego toca subir, pero el paisaje merece también la pena.
En @mamayotambienvoy puedes ver el video resumen de este día y más fotos.






Día 5: Triberg
Hoy dejamos nuestro alojamiento de Friburgo, para adentrarnos más en la Selva Negra, y nos movemos a Gegenbach, pero antes hacemos una parada en Triberg, localidad natal de los relojes de Cuco. Llevaba otras paradas previstas para esta mañana, pero Triberg nos absorbe mucho tiempo, porque aunque a pesar de ser un pueblo pequeñito, tiene muchas cosas entretenidas. Lo primero que hacemos es ir a la oficina de turismo para que nos orienten un poco. Allí nos aconsejan comprar una entrada conjunta para visitar 1) Wasserfall (Cascadas), casi dentro del pueblo una hermosa cascada, hay que andar un poco por un sendero asfaltado y muy cómodo, tiene varios niveles según te quieras acercar a la cascada, pero ya depende del tiempo que dispongas y de las ganas de subir pendientes.
2) Schwarzwaldmuseum (Museo de la Selva Negra), en el interior, además de ropa típica, enseres e instrumentos de distintas épocas de la zona, hay varias habitaciones que recrean escenas típicas del lugar en tiempos atrás.
3) Tribergfantasy Museum, no es que sea algo muy recomendable si no dispones de tiempo, pero está entretenido y te ríes un rato. Son varias estancias con decoración para instagramear, desde ser la guinda de un pastel hasta el pajarito de un reloj de cuco.
4) Tribergland Museum, maquetas con trenes automáticos de distintos paisajes de la Selva Negra.
La entrada conjunta para estas 4 actividades, nos costó solo 21 euros en total (4 personas). Y todo está muy cerca, por lo que aparcas el coche en el parking del supermercado (funciona con easy park) y vas andando de un lado a otro.
Nosotros además de estas visitas, entramos en la tienda de los 1000 relojes de cuco, donde ves estos preciosos relojes de todos los tamaños y con distintas recreaciones, ¡pero qué precios!.
Otra visita en Triberg, es la del gran reloj de cuco, está a las afueras del pueblo, y puedes visitarlo por dentro para ver su funcionamiento. En la Oficina de Turismo no nos lo pusieron como imprescindible y en las reseñas que había leído tampoco lo encontré como recomendable, así que nos limitamos a verlo de pasada con el coche cuando ya nos íbamos.
Mira el video resumen de este día y más fotos en @mamayotambienvoy





Día 6: Gegenbach y Schiltach
A Gegenbach, llegamos la tarde del día anterior, en pleno corazón de la Selva Negra, habíamos alquilado un apartamento en la planta superior de una casita encantadora. Casa Mía, reservado a través de Booking. En @mamayotambienvoy te he dejado un hometour para que descubras este encantador alojamiento.
La pequeña localidad de Gegenbach, es toda armonía, sí es cierto que las casitas de las afueras ya son más comunes, pero las del centro histórico, compuesto por pocas calles, son todas de película, con sus tejados de pizarra, sus entramados de madera y con sus contraventanas de colores. Nada más llegar y alojarnos, aunque ya había caído la noche salimos a dar un paseo. El mercado de Navidad ya había cerrado por este año. Pero la noche en Gegenbach nos dejó unas fotos superbonitas.
La mañana del día 6, amanece con una nube dentro del pueblo y mucho, mucho frío, pero eso no fue, por supuesto, impedimento para perderse nuevamente por las calles de Gegenbach. Destacamos la visita a la Abadía y al Monasterio contiguo, del que buena parte son aulas de la Universidad de Ofenburg.
Gegenbach está rodeada de viñedos, y si quieres unas vistas de todo el pueblo es recomendable subir (con mejor tiempo) a la Capilla de San Jakob, rodeada de viñedos.





Tras calentarnos en una cafetería a la que nuestra anfitriona en Casa Mia nos invitaba a tomar un capuchino y degustar un trozo de la famosa tarta "selva negra", continuamos en ruta para conocer otro pueblo de cuento. Te voy indicando en este post los pueblos que hemos visitado, pero a medida que avanzas por la carretera vas descubriendo estampas de viñedos, casitas de campo, mini-pueblecitos que invitan a parar en todos ellos, si no fuera porque no podemos estar aquí toda la vida. Nuestro destino era Schiltach, que al ser domingo y al hacer un frío que arreciaba, lo hemos encontrado muy tranquilo, pero tenía entendido que es un sitio muy turístico (quizás en otra fecha) y no me extraña porque es precioso.




Día 7: Baden-Baden
De todos los pueblos de la Selva Negra que hemos visitado, quizás Baden-Baden sea el menos pintoresco, pero también tiene su encanto.
Nosotros dejamos el coche en el parking del emblemático edificio Kurhaus (Casino) por 3€ la hora y sales directamente a Augustaplatz, donde se encuentra Christkindelsmarkt uno de los mercadillos de Navidad mas grandes y más bonitos que hemos visto estos días. Tras recorrerlo de punta a punta, degustar los famosos "steak" a la brasa y comprar unos regalitos, nos dispusimos a recorrer el resto del centro de Baden Baden. En el centro nos topamos con algunas tiendas de lujo o superlujo, solo contemplar esos escaparates ya es una atracción turística y las fachadas de algunos de los Balnearios que hacen a Baden-Baden famoso en todo el mundo. Visitamos también la Colegiata de San Pedro. Como curiosidad comentarte que todas las Iglesias que hemos visitado tanto en Alemania como en Francia estos días tienen en su Altar o muy cerca árboles de Navidad decorado solo con luces y un Nacimiento de mayor o menor tamaño según la Iglesia.
En @mamayotambienvoy te dejo video resumen y más fotos de este día.




Días 8, 9 y 10: Estrasburgo

Hemos elegido Estrasburgo para pasar la última noche del año. El día 30 de Diciembre, dejamos nuestro rural alojamiento de Gegenbach y nos ponemos en marcha hacia Estrasburgo, la capital de Alsacia y la capital de la Navidad, como ellos mismos se denominan. En este caso, nuestro apartamento 3 Rue Hatt, no está en el centro, pero sí a 5 minutos en tranvía. Nosotros dejamos el coche en una de las calles colindantes que eran gratuitas. Pero al día siguiente lo movimos a un parking tipo P+R, lo que significa que con el ticket de parking, bastante asequible, tienes acceso gratuito a todos los transportes públicos. En este caso los días 31 de diciembre y 1 de Enero al ser festivos el parking era también gratuito.
La primera tarde, tras alojarnos, corremos al centro, no podíamos esperar más para ver la Petit France, el casco antiguo de Estrasburgo y al que volvimos varias veces en estos días porque no nos cansamos de callejear para admirarlo. Nos impresionan todos los recovecos decorados de Navidad, la fachada de la Catedral y el gran árbol de la Plaza Kleber.






El día 31, queríamos aprovechar para ver la otra zona de Estrasburgo, el Parlamento Europeo, entre ello. Pero a pesar de que Google indicaba que ofrecía visitas gratuitas en estos días, nuestra sorpresa fue que al llegar allí nos lo encontramos cerrado por los días festivos de Navidad, por lo que tuvimos que conformarnos con verlo por fuera y pasear entre las casas palaciegas de su alrededor.
Atravesamos el Parc de l'Orangerie, con su lago completamente congelado.
Paseamos también la Place de la République, pasando por la Église Saint-Paul, te llamará la atención sus puntiagudas torres, por la Universidad y por el Teatro.
Seguimos el paseo de la orilla del río Ill, y nos encontramos con las conocidas como "casas torcidas".






Nuestro paseo nos lleva nuevamente a la Petit France, queríamos verlo también con la luz del sol, que hoy hace un día precioso. En la plaza de la Catedral nos llama la atención el Kammerzell un emblemático edificio de Estrasburgo. No pudimos entrar en la Catedral esa tarde, así que nos dedicamos a pasear por los puentes de la Petit France, antes de nuestra cena de Nochevieja.



Y la mañana del día 10, la del 1 de Enero, la dedicamos casi al completo a visitar la Catedral, que se llama como la de París, Catedral de Notre Dame, es una visita obligada, por su inmensidad, por sus vidrieras, por su Altar, por su rosetón, y por el Reloj Astronómico que alberga en su interior. El reloj se pone en funcionamiento todos los días a las 12.30 horas, Hay que pagar una entrada si vas a esta hora solo por ver el reloj, pero nosotros entramos bastante antes, además era horario de Misa y no pagamos nada. Si bien te digo, el funcionamiento del reloj es únicamente los doce Apóstoles dando la vuelta en la parte superior. Si vas a esta hora y te coincide bien, pero esperar entre la multitud por más de 40 minutos como esperamos nosotros por ver solo este movimiento, no merece la pena, y mucho menos pagar una entrada por ello.



Mira el video resumen y más fotos de estos días en Estrasburgo en @mamayotambienvoy
Nuestra estancia se alaraga un día mas, porque como ya te comenté en otro post, nuestro hijo mayor estudia en Worms, así que el último día fue para dejarlo en su residencia de estudiantes. Y por fín, nos sorprendió una gran nevada. Un broche de "oro blanco" para estas vacaciones de ensueño.



